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Abogado de Bancarrota en Illinois
Capítulo 7 y Capítulo 13, defensa de ejecución hipotecaria, embargos de salario y demandas de acreedores. Atendemos en español, en Oak Brook y en todo Chicagoland. La consulta es gratuita.
Casi nadie llama a un abogado de bancarrota el primer mes. La gente llama cuando ya probó todo lo demás: pagar el mínimo, pedir prestado a un familiar, atender llamadas de cobranza durante meses. Para entonces el problema rara vez es solo una deuda; es varias a la vez, y una de ellas ya llegó a la corte.
Ejercemos en Illinois desde 1983. Esta página explica, en español, cómo funciona la bancarrota y qué hacemos. Si prefiere leerla en inglés, está en Bankruptcy Lawyer Oak Brook.
La suspensión automática: lo que de verdad detiene
Al presentar el caso entra en vigor una orden federal llamada suspensión automática. La mayoría de los acreedores tiene que parar: las llamadas de cobranza, los embargos de salario, los congelamientos de cuenta, las demandas en curso y, en muchos casos, la ejecución hipotecaria y la recuperación del auto.
Es la parte que más alivio produce, y también la que más se malinterpreta. La suspensión detiene el cobro; no borra la deuda por sí sola, no elimina un gravamen, y un acreedor puede pedirle permiso a la corte para continuar. Hay además límites para quien presentó otro caso hace poco. Lo explicamos en español en La Suspensión Automática en la Bancarrota.
¿Capítulo 7 o Capítulo 13?
Son dos herramientas distintas para problemas distintos. Ninguna es "mejor" en abstracto.
El Capítulo 7 busca eliminar deudas sin garantía —tarjetas, cuentas médicas, préstamos personales, saldos viejos de servicios— en un plazo relativamente corto. La mayoría de las familias que califican conservan sus cosas, porque las exenciones las protegen. Para calificar hay que pasar la llamada prueba de medios, que compara sus ingresos y su situación familiar con los parámetros de la ley.
El Capítulo 13 es un plan de pagos aprobado por la corte que normalmente dura de tres a cinco años. Sirve cuando hay ingresos estables y algo que ponerse al día: una hipoteca atrasada, un auto que no quiere perder, ciertas deudas de impuestos. Al terminar el plan, parte de lo que queda sin pagar puede descargarse.
Dicho simple: el Capítulo 7 sirve para borrar; el Capítulo 13 sirve para ponerse al día. Cuál le conviene depende de sus ingresos, de lo que tiene y de qué es lo que quiere proteger. En inglés hay más detalle en Capítulo 7 y Capítulo 13.
Lo que se queda: las exenciones
La idea de que la bancarrota se lleva todo es, para la mayoría de los casos de consumidor, falsa. Illinois tiene leyes de exención que protegen cierta cantidad de valor en lo que hace posible la vida diaria: la casa, un vehículo, ropa y muebles, herramientas de trabajo y, de manera especialmente fuerte, las cuentas de retiro.
Lo que decide no es el precio que usted pagó, sino el valor actual de reventa menos lo que todavía debe sobre esa cosa. Un auto que vale menos de lo que resta del préstamo casi nunca le interesa a nadie. Las cantidades exactas cambian —la legislatura de Illinois las subió hace poco—, así que no publicamos cifras aquí; las revisamos con usted sobre su caso concreto, y están explicadas con números en nuestra guía de exenciones de Illinois, en inglés.
Sobre el auto en particular, que es la pregunta más frecuente, escribimos en español: ¿Puedo quedarme con mi auto si me declaro en bancarrota?
Una advertencia que vale más que cualquier cifra: no transfiera bienes ni pague a un familiar antes de presentar. Mover una propiedad, sacar su nombre de una cuenta o pagarle a un pariente lo que le debe se revisa después y crea un problema mayor del que resuelve. Pregunte primero.
Lo que la bancarrota no borra
Conviene saberlo desde el principio, porque cambia la estrategia. En general no se eliminan la manutención de menores ni la pensión conyugal, la mayoría de los préstamos estudiantiles, los impuestos recientes, las multas penales y las deudas que nacen de fraude o de un daño intencional.
Eso no significa que la bancarrota no sirva cuando existe una de esas deudas. Muchas veces sirve precisamente por eso: si se eliminan las tarjetas y las cuentas médicas, queda dinero para pagar lo que sí hay que pagar. Y el Capítulo 13 puede darle una estructura para ponerse al día con impuestos o manutención sin que los acreedores sigan cobrando por su cuenta.
Ejecución hipotecaria, embargos y demandas
En Illinois la ejecución hipotecaria es judicial: el banco tiene que demandar y obtener una orden de la corte antes de que la casa pueda venderse. Eso le da tiempo y le da derechos, pero solo si responde. Si le entregaron una demanda, por regla general tiene 30 días para presentar su comparecencia y contestación. Dejar pasar ese plazo permite que el caso avance sin usted.
Lo mismo aplica a una demanda de tarjeta de crédito o de un comprador de deuda: si no contesta, el acreedor puede obtener un fallo por rebeldía y, con él, embargar su salario o congelar su cuenta. Hay más detalle, en inglés, en defensa de ejecución hipotecaria y en demandas por tarjetas de crédito.
También atendemos deudas con el IRS. Vea, en inglés, deuda con el IRS.
¿Es la bancarrota la respuesta correcta?
No siempre. A veces la respuesta es defender una demanda concreta, negociar un acuerdo, pedir una modificación de hipoteca o arreglar los impuestos primero. Parte de nuestro trabajo en la consulta es decirle cuándo no hace falta presentar.
Desconfíe de quien le prometa un resultado antes de ver sus papeles, de quien le pida una cuota grande por adelantado sin explicarle qué va a hacer, y de quien le diga que deje de comunicarse con sus acreedores sin explicarle por qué.
Lo que implica presentar
Antes de presentar, la ley federal exige una sesión de asesoría de crédito con una agencia aprobada, dentro de los 180 días anteriores. Después de presentar hay una reunión con el síndico, donde se contestan preguntas bajo juramento sobre sus ingresos, sus bienes y sus deudas; en la mayoría de los casos de consumidor es breve. Antes de recibir la descarga hay que completar un segundo curso, de educación financiera.
La parte que sí depende de usted es la exactitud. El expediente se firma bajo juramento y tiene que incluir todo: cuentas, bienes, ingresos, transferencias recientes. Omitir algo por vergüenza o por descuido es lo que convierte un caso sencillo en uno complicado.
Lo que cuesta
Hay tres costos: los honorarios del abogado, la cuota que cobra la corte y los dos cursos obligatorios. No publicamos cifras aquí porque cambian y porque el trabajo no es igual en todos los casos: un Capítulo 7 sencillo de tarjetas no se parece a un Capítulo 13 con hipoteca atrasada y demandas en curso.
Lo que sí le podemos decir: la primera consulta es gratis, los honorarios se cotizan antes de empezar, hay planes de pago y aceptamos todas las tarjetas principales. Si tiene una fecha de audiencia, de venta o un embargo ya en marcha, dígalo al llamar, porque eso cambia el orden de las cosas.
Hablar con nosotros
Traiga lo que tenga: talones de pago recientes, declaraciones de impuestos, estados de cuenta, avisos de cobranza, papeles de la corte, información de la hipoteca y del préstamo del auto. No hace falta que esté ordenado ni completo.
La oficina está en Oak Brook, en 2625 Butterfield Road, Suite 138S, y también atendemos por videollamada. Contestamos llamadas las 24 horas al 630.928.0100 y atendemos casos en español.
Si además tiene un asunto migratorio, conviene que lo vea la misma persona: la presión económica y los problemas de inmigración suelen llegar a la misma casa al mismo tiempo. Vea abogado de inmigración.
Sobre el despacho
Joseph C. Michelotti ejerce en Illinois desde 1983 y lleva bancarrota y defensa de ejecuciones hipotecarias junto con inmigración. En Google el despacho tiene 4.5 de 5 sobre 23 reseñas. Puede leer más sobre Joe o ver lo que han dicho los clientes.
Esta información es general y no es asesoría legal sobre su situación; leerla no crea una relación abogado-cliente. El procedimiento descrito fue verificado con Bankruptcy Basics de los Tribunales de Estados Unidos en septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan.
¿Voy a perder mi casa o mi auto?
En la mayoría de los casos de consumidor, no. Las exenciones de Illinois protegen cierta cantidad de valor, y lo que decide es el valor actual menos lo que todavía debe. Si está atrasado en los pagos, el Capítulo 13 suele ser la herramienta para ponerse al día. Es exactamente lo que revisamos en la consulta.
¿La consulta es realmente gratis?
Sí, y no lo compromete a presentar nada. Si después decide seguir adelante, los honorarios se cotizan antes de empezar y hay planes de pago.
¿Atienden en español?
Sí, llevamos casos en español y contestamos llamadas las 24 horas al 630.928.0100.
Ya me están embargando el salario. ¿Sirve de algo todavía?
Normalmente sí. Al presentar, la suspensión automática detiene la mayoría de los embargos hacia adelante. Lo que ya le descontaron es una cuestión aparte que depende de fechas y montos. Si el embargo ya empezó, llame pronto: aquí el tiempo cambia el resultado.
Me llegó una demanda de una tarjeta. ¿Qué hago primero?
No la ignore. Tiene un plazo para contestar, y si no lo hace el acreedor puede obtener un fallo por rebeldía. Traiga la demanda completa con el sobre si lo conserva; la fecha en que se la entregaron importa.
¿Se enterará mi empleador?
El caso es público, pero un empleador no recibe un aviso por el hecho de que usted presente. Si hay un embargo de salario en curso, su departamento de nómina sí necesita saber del caso para dejar de descontar.
¿La bancarrota borra los impuestos y los préstamos estudiantiles?
En general no. Algunos impuestos sobre ingresos antiguos pueden descargarse si se cumplen reglas estrictas, y los préstamos estudiantiles casi nunca se eliminan. Aun así la bancarrota puede ayudar: al quitar otras deudas, queda con qué pagar las que permanecen.
Estamos aquí cuando más se nos necesita.
Consulta gratis. Hay planes de pago. Aceptamos todas las tarjetas principales.
